Mientras la cantante se preparaba para una nueva presentación de “La revista de Buenos Aires”recibió una mala noticia: le habían desvalijado su estudio de grabación, ubicado en el barrio porteño de Almagro.
Sosa relató esta mañana que los delincuentes se llevaron una consola, una notebook, celulares, televisores de plasma y dinero en efectivo.
“Tenían armas de fuego y amenazaron a los empleados”, explicó en un breve contacto con la prensa en la puerta de su casa. En tal sentido, Patricia Sosa dijo que “nadie tiene coronita, nos agarran a cualquiera” y remarcó la necesidad de “tener cuidado”.
Asimismo, señaló que no cree que haya sido un “robo al voleo” y se mostró esperanzada en“recuperar lo robado”.
Sosa agregó que los delincuentes “fueron directo a las consolas de grabación” y reiteró su hipótesis de un entregador: “Alguien tiene que haber dado un dato, se llevaron hasta los discos rígidos de las cámaras de seguridad”.
Para finalizar, la artista, que junto a su pareja, Oscar Mediavilla, tiene el estudio de grabación en la zona de Almagro, dijo que “seguiremos apostando al laburo y en 10 días vamos a estar trabajando de nuevo”.
Anoche la artista, muy triste, había adelantado en Twitter que acerca del robo. “Estoy mal. Robaron en nuestro estudio en Almagro. Se llevaron la consola y todos los plasmas. Dinero en efectivo. El trabajo de una vida”.
Lo que pasó lo contó todo en la red social todavía sin entender mucho lo que había pasado y muy angustiada: “Rompieron todos los cajones buscando plata. Se les cayo al piso un plasma de 42 y esta tirado todo roto”.
“A las 6 estuvimos hablando con nuestra secretaria y jefe de ventas y a las 7 llamó que la encañonaron cuando salía del baño. Está llorando”, relató la cantante cómo fueron los hechos.
“También 2 discos con mucha info de laburo. Y la notebook y celulares de los que estaban allí. Que triste…”, escribió la cantante que, según pudo saber Teleshow.com, ya hizo la denuncia y se comunicó con músicos amigos para avisarles que les habían robado los equipos y les avisaran en caso que alguien intente venderlos.
